EXPERIENCIA | Un paseo en Ferrari por una buena causa


El pasado sábado 24 puse rumbo a Francia por una razón muy especial. El motivo era la celebración de un meeting de Ferrari en Bayona, ciudad próxima a Biarritz y a la frontera española. Pero esta concentración de cavallinos es un tanto peculiar, ya adelanto que no precisamente por los coches participantes, bastante comunes en su mayoría; sino porque tiene un trasfondo solidario. 

Tal y como se lleva haciendo desde hace algo más de una década, una veintena de Ferrari se dan cita en la Plaza de los Vascos, convocados por la ONG Lions Club, concretamente por la sede local de Bayona. El objetivo de este evento es la recaudación de fondos para causas solidarias, en particular para los niños enfermos, discapacitados y en necesidad. 

La parte interesante, o tanto menos curiosa, es la manera que se le ha ocurrido al club para recaudar. Durante todo el fin de semana, de viernes a domingo, los propietarios de los Ferrari ofrecen vueltas de unos 15 minutos de duración por 25 euros para los modelos más clásicos (F430, 458 Italia, F355 Berlinetta...) y 50 para los más modernos (812 GTS, 296, 488 Pista, SF90 Spider, Roma y F8 Spider). Además, con el paseo también se le entrega al donante un certificado conmemorativo del "Bautismo en Ferrari".

Por supuesto, yo quise aportar mi granito de arena a la causa y elegí al SF90 Spider para el paseo. La decisión fue un tanto complicada, pues el motor V12 del 812 GTS suena de maravilla y el 488 Pista me atrae mucho estéticamente. Sin embargo, me decanté por el SF90 porque quería sentir esos 1000 cv, fruto de la combinación de las potencias del motor V8 de 780 cv y de los tres eléctricos que suman los 220 restantes. Por si fuera poco, este ejemplar venía equipado con el paquete Assetto Fiorano, llantas y asientos en fibra de carbono y detalles personalizados del Atelier. En definitiva, una unidad muy equipada hasta arriba de extras.

La experiencia en sí fue impresionante, la compenetración entre los motores fue absolutamente perfecta, permitiéndome sentir esos increíbles 800nm de par en la aceleración. Por supuesto, durante ese cuarto de hora que duró el paseo, destacaron otros atributos del SF90 como su agilidad en el paso por curva o la frenada. Pese a que el contacto con el coche fue muy breve, pude llegar a hacerme una ligera idea del comportamiento del mismo y sus prestaciones de infarto. La sonrisa viajó en mi rostro durante todo el trayecto; de hecho permaneció durante toda la tarde, al revivir la vuelta una y otra vez con un amigo que quiso también probar el primer cavallino híbrido de producción en serie.

Concluyo este breve artículo con el deseo de volver el año que viene al siguiente encuentro. Creo que la iniciativa del Lions Club de Bayona es realmente muy buena (de ahí el éxito de pasadas ediciones) y que brinda la oportunidad de subir en un deportivo a la vez de ayudar a personas necesitadas. Desde aquí, mis felicitaciones al club y ojalá que este evento prosiga durante muchos años y se replique en más lugares.

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