6to6 Ruta Norte 2018: ¡Bienvenidos a Navarra, sixters!

Soy consciente de que esta es mi primera entrada, la que inaugura un blog totalmente nuevo, y por ende una nueva aventura. Por tanto, qué mejor forma de empezar que hablando sobre uno de los mayores eventos automovilísticos del país: la 6to6.

Para quien no sepa qué es la 6to6, se trata de una concentración de deportivos de alta gama. Cada año, hay varias ediciones en distintos puntos de la geografía española, algunas ya fijas en Costa del Sol, Empordà y Valencia. Otras, como la Ruta Norte, se celebran en País Vasco y La Rioja, aunque esta vez le ha tocado a Navarra tener el honor de ser la anfitriona para tan señalada ocasión.

El pasado mes de octubre, recibí la noticia de que la organización del evento había decidido que este año fuese Pamplona la capital del automóvil, no uno sino tres días. La Ruta Norte, caracterizada por ser una experiencia de un día, se había convertido en un tour que se prolonga durante todo un fin de semana. Y es que el programa abarcaba desde  cata de vinos en una de las bodegas más prestigiosas de la Comunidad Foral hasta un track  day en el Circuito de Los Arcos. 

La espera se hizo muy larga pero amena, ya que todos los días comentaba con los compañeros de Navarra lo que íbamos a hacer ese fin de semana. Las expectativas eran, para sorpresa de algunos, algo bajas puesto que no sabíamos qué nivel de interés generaba una ruta por carreteras navarras. Era la primera vez que un evento de este calibre tenía lugar aquí, así que no había antecedentes pese a que ya hubo combos de turistas bastante numerosos en otras ocasiones. El listado provisional de coches inscritos tampoco daba mucha esperanza ya que apenas rondaban los 30, cuando la del año pasado tenía casi 10 vehículos más. En definitiva, no esperábamos el nivel de las ediciones pasadas de la Ruta Norte o de otras ediciones que se celebran en Cataluña, Madrid o Valencia.

Otra preocupación lógica era el tiempo. Quedaba un mes para que se celebrase, es decir, finales de noviembre. Para los que no seáis de Pamplona, debéis saber que desde octubre hasta finales de mayo casi junio no para de llover. Aparte nada más empezar el otoño bajan mucho las temperaturas y hace frío. Por no añadir que a las 5 y media de la tarde ya es noche cerrada.

Pese a que no las tenía todas conmigo, mantenía la ilusión. A medida que iba pasando el mes, las previsiones del tiempo para el fin de semana del 23 al 25 iban mejorando y la lista de inscritos pasó de 26 a 43, superando holgadamente a la de la pasada edición celebrada en Vizcaya. Los compañeros también estaban tanto o más ilusionados que yo y los días comenzaron a pasar muy rápidamente.


Llegó al fin el tan ansiado 23 de noviembre. Ese día tenía planeado ir a media tarde para verlos llegar uno a uno. La mañana se presentó muy nubosa con ligeros chubascos, pero a lo largo del día fue despejándose. A las 3 de la tarde, justo cuando pensaba echar la siesta para afrontar la espera, descubro por Instagram que ya habían llegado 5 coches. Sin pensarlo dos veces, me vestí rápidamente y puse rumbo al Hotel Castillo de Gorraiz, punto de operaciones y de encuentro. Ya allí, juntos con el resto de spotters, recibimos y fotografiamos a prácticamente todos los coches que ponían fin a su viaje e iniciaban una aventura inolvidable. En total pasamos unas 6 horas en Gorraiz, resistiendo al frío y a las últimas gotas de lluvia.

Efectivamente, la lista definitiva de participantes no falló y se presentaron muchas marcas, entre las que destaco Mercedes-AMG con 7 ejemplares, Ferrari con un 812 Superfast de la empresa de alquiler de coches RentBull y otros modelos y Nissan, quien se plantó con varios GTR incluyendo el Nismo y dos 370z también firmados por la división Nissan Motorsport. Porsche tampoco defraudó ya que trajo dos GT3RS (Mk1 plata y Mk2 en un precioso Miami Blue), varios GT3, Carrera GTS y 718 Cayman.

A la mañana siguiente, me levanté muy pronto para estar en el Castillo lo antes posible. Los coches salían a las 10 y media y quería fotografiarlos antes de que se marchasen. Pese al frío mañanero, mucha gente se congregó para despedirlos, aunque no tanta como yo esperaba. Uno a uno fueron encendiendo sus motores e incluso hubo alguno que, una vez caliente, quiso deleitar a los aficionados allí presentes con unos revs.

Ya más tarde, sobre las 2 y media, un compañero y yo decidimos esperar su llegada a las Bodegas Otazu, ubicadas en un paisaje único con la peña de Etxauri de fondo. Durante tres horas, hice muchas fotos que podréis ir viendo en mi cuenta de Instagram y la de SuperCars Navarra. A las 6 aproximadamente, cuando la noche ya caía sobre la Comarca de Pamplona pusimos punto y final a este fin de semana épico lleno de buenos momentos. Otros spotters que no fueron a Otazu prefieren ver a los deportivos en acción en el Circuito de Navarra. El domingo a última hora cerrábamos este capítulo con una sonrisa de oreja a oreja y con el deseo de que el año que viene se repita la experiencia.

Antes de poner punto y final a esta crónica, quisiera agradecer a Marcos el buen trato que tuvo, no solo conmigo, sino también con mis compañeros. Dedicar unas palabras a los sixters que, al igual que Marcos, procuraron que todos los aficionados también se lo pasaran en grande. Finalmente la Ruta Norte superó toda expectativa, tanto por los coches como por el excelente trato humano que recibimos. 

Ojalá que la Ruta Norte 2019 sea tan buena como esta que ha concluido y que el año se pase lo más rápido posible. Por supuesto tanto mis compañeros como yo esperamos su regreso y les estaremos esperando ¡Bienvenidos a Navarra, sixters!








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